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Tu currículum es la puerta de entrada a tu futura carrera profesional. Es el primer contacto que tendrá contigo un posible empleador, así que debes aprovechar cada milímetro de la página. Hay una razón por la que los currículums siguen siendo tan importantes como lo eran hace años: son la forma más eficaz que tiene un empleador de evaluar la capacidad de un candidato para desempeñar el trabajo.

Es un argumento de venta que le explica a la empresa por qué deberías ser tú quien pase a la entrevista para el puesto, en lugar de otro candidato. Tiene que presentarte de la mejor manera posible, sobre todo si acabas de graduarte y estás buscando tu primer trabajo a tiempo completo.

Hay varias formas de retocar tu currículum para dar la impresión de que eres una persona comprometida, entusiasta y preparada para el puesto que solicitas.

Encuentra tu mensaje clave

Antes incluso de empezar a redactar tu CV, tienes que saber cuál es el mensaje clave del documento. Es importante tenerlo claro desde el principio, porque si lo tienes presente, tu CV mantendrá una coherencia en su mensaje.

Tómate un rato para pensar en cómo quieres venderte: ¿quieres que te vean como un profesional del marketing? ¿O quizá estás solicitando un puesto de contabilidad y necesitas destacar la fiscalidad como tu especialidad? Saber esto te ayudará a explicar con claridad cómo tu experiencia respalda tu candidatura, sin ambigüedades.

Mantén una actitud positiva

Mantén un tono positivo en todo tu currículum, aunque no lo sientas de verdad. No te estamos diciendo que mientas, pero expresar sentimientos negativos hacia experiencias pasadas o cualquier otro aspecto de la solicitud puede hacer que la empresa dude de tu actitud y de tu compromiso con el puesto.

Ponte en el lugar del empleador y te darás cuenta enseguida de que los posibles candidatos deben mostrarse positivos y entusiastas respecto a los puestos que solicitan. Cualquier indicio de que te costará comprometerte con el puesto hará que el empleador tome una decisión rápida y meta tu currículum en la pila de los «No».

Cortar y cambiar

Uno de los mayores errores que puedes cometer al preparar tu solicitud es usar el mismo currículum para todo. Dedicar tiempo a adaptar tu currículum a cada puesto concreto te ayudará a destacar entre los demás candidatos. Un empleador es capaz de detectar un currículum genérico a la mila de distancia, y no dudará en descartarte si algún elemento de tu solicitud no cumple con sus criterios.

La mejor forma de adaptar tu currículum es investigar un poco sobre la empresa, averiguar cómo funciona y dejar que eso marque el tono que uses. Si te presentas a una gran empresa corporativa, asegúrate de reflejarlo en tu forma de comunicarte. Si envías tu currículum a una empresa más bien tipo startup y con un ambiente divertido, tienes margen para dirigirte a ellos con un tono más coloquial.

Tómate tu tiempo para leer con atención la descripción del puesto, ya que esto te ayudará a incluir todas las habilidades relevantes que buscan, dejando espacio al eliminar cualquier información que no venga al caso.

Sé conciso

Siendo realistas, un currículum no debería superar las dos caras de una hoja A4. Los empleadores tendrán un montón de currículums que revisar, y los que no sean concisos acabarán, con toda probabilidad, en la pila de los «no». De media, los empleadores solo dedican ocho segundos a mirar cada currículum, lo que significa que tienes muy poco tiempo para causarles una buena impresión.

Cuando redactes el primer borrador de tu currículum para la solicitud, haz una lista de los elementos que son esenciales para el puesto y los que no lo son. Da prioridad a las partes de tu currículum que son clave para convencer al empleador y elimina el resto. Así podrás usar el espacio que te queda para profundizar en tus logros y habilidades, o para destacar algunos atributos no esenciales que, aun así, te ayuden en el proceso.

Cuidado con los huecos

En los ocho segundos que tarda el responsable de selección en echar un primer vistazo a tu currículum, busca habilidades, experiencia y posibles lagunas laborales. Lo que no va a hacer es perder el tiempo intentando averiguar por qué hay una laguna en tu currículum: simplemente no tiene tiempo para eso. Por eso, cualquier laguna en un currículum suele hacer saltar las alarmas al responsable de selección.

La mejor forma de evitarlo es explicar esos periodos de inactividad y, si es posible, darles un giro positivo. Si aprovechaste ese tiempo para hacer un curso, viajar o hacer voluntariado, cuéntaselo a la empresa. Puedes usar todas estas experiencias para dar una imagen positiva de ti mismo, mientras que las empresas suelen mirar con recelo los periodos de inactividad sin explicar.

Mantenlo al día

Esto es obvio, pero mantener tu CV al día con tus últimas habilidades y experiencia es fundamental para venderte bien ante un posible empleador. Si no actualizas tu documento, no solo te pones en desventaja porque no estás vendiéndote al máximo, sino que además das la impresión de que no serás un miembro proactivo del equipo.

Revisa tu gramática y ortografía

La mayoría de los puestos de trabajo requieren que escribas de una forma u otra. Si envías un currículum con errores gramaticales y ortográficos, le estás diciendo al empleador que no vas a poder hacer bien tu trabajo. Aunque seas el mejor escritor del mundo, es posible que cometas errores.

Asegúrate de revisar bien tu currículum en busca de errores ortográficos y gramaticales, porque estos podrían marcar la diferencia entre conseguir una entrevista o que tu currículum acabe en la papelera. Si te has pasado casi todo el día redactando tu currículum, puede resultarte difícil detectar los errores por ti mismo, así que usa siempre el corrector ortográfico, pide a alguien que te lo revise y tómate un descanso antes de volver a leerlo.

La sinceridad es la mejor política

Aunque es importante dar la mejor imagen posible de ti mismo como empleado, evita mentir sobre tus habilidades y logros, ya que esto podría causarte problemas más adelante. Los empleadores están acostumbrados a ver muchas solicitudes de empleo, así que cualquier afirmación sin fundamento les llamará la atención.

Lo último que quieres es perder tu nuevo trabajo porque tu jefe ha comprobado tus antecedentes y ha descubierto que mentiste en tu solicitud. Además, si mientes sobre tu capacidad para desempeñar un trabajo, es posible que te veas desbordado cuando por fin empieces. Ser sincero en tu solicitud te ayudará a encontrar un trabajo en el que puedas desarrollar tus habilidades, en lugar de quedarte estancado en un puesto con el que no estás familiarizado.

Que quede bien

Las empresas tienen que revisar un montón de solicitudes cuando contratan, y hojear currículos que parecen todos iguales es un proceso monótono. Si haces que tu currículo tenga buen aspecto, destacará entre los demás, llamará su atención y, posiblemente, les animará a dedicarle más tiempo a tu solicitud.

Lo mismo ocurre con los currículos mal diseñados. Las solicitudes con un formato deficiente y sin ningún atractivo real se descartarán casi al instante. Invierte en una plantilla de currículum que haga que los elementos clave de tu solicitud destaquen ante el empleador, o crea la tuya propia, incorporando tipografías y estilos que reflejen tu personalidad (si tu sector lo permite).

Recuerda siempre enviar tu CV en formato PDF, para evitar cualquier error de formato cuando lo reciba la empresa.


Mantente en plena forma

Buscar trabajo no es fácil, pero siempre hay algunos trucos que te pueden ayudar a destacar entre la multitud. Lee nuestro blog para estar al día de las últimas novedades y consejos sobre empleabilidad y vida estudiantil.