Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
Ya ha llegado otra vez esa época del año: ¡es hora de ponerse a repasar! Con la temporada de exámenes a la vuelta de la esquina, sabemos que a todos os da pánico pensar en esas largas sesiones de repaso y esos días monótonos en la biblioteca. Pero repasar no tiene por qué ser aburrido: hay un montón de formas de hacer que sea interesante e incluso divertido (¡sí, divertido!).
Con la esperanza de que la primavera te resulte menos pesada, hemos preparado una lista con siete formas divertidas de repasar.
Reúne a unos amigos que estén estudiando para el mismo examen que tú y jugad a las charadas. Pero no a cualquier tipo de charadas. Todas las palabras o frases que utilicéis tendrán que salir directamente de vuestros libros de texto. Este juego te ayudará a poner a prueba tus conocimientos y a descubrir nuevas formas de recordar cosas: al escuchar las pistas que den los demás jugadores, descubrirás cómo recuerdan ellos esas cifras, conceptos o datos.
Los colores vivos y los dibujos pueden ayudarte a recordar conceptos de forma visual. Prueba a usar un código de colores cuando marques pasajes importantes en tus libros; te servirá de referencia visual a la hora de repasar.
Hacer dibujos, caricaturas o diagramas de los temas o conceptos que estás estudiando también puede ser muy útil, además de divertido. Si puedes, cuelga tus ilustraciones en tu habitación o en el lugar donde estudias: se te quedarán grabadas en la cabeza si las miras de vez en cuando o les echas un vistazo de pasada.
Si te gustan los programas de humor o los chistes, este método es para ti. Una forma genial de recordar datos o nombres de personas es inventarte un chiste o un apodo gracioso para aquellos que realmente no se te quedan grabados.
En el caso de los personajes históricos, puedes cambiar ligeramente su nombre o describir aquello por lo que son más conocidos de forma divertida. Por ejemplo, Enrique VIII podría ser «el mujeriego». Para los periodos históricos, los hechos o los conceptos, puedes usar expresiones graciosas para describir las características clave que los definen. Repasar usando bromas privadas y expresiones ingeniosas puede ser muy divertido, sobre todo si lo haces con uno o dos compañeros de clase.
Prepara los cepillos para el pelo. ¿Alguna vez se te ha ocurrido cantar mientras estudias? No es tan descabellado como parece. Asigna canciones famosas, o temas que te gusten, a personas o datos que necesites recordar. Por ejemplo, para recordar la reelección de Bill Clinton, podrías cantar «Oops!... I Did It Again», de Britney Spears, y quizá incluso cambiar parte de la letra para incluir datos clave relacionados.
Si usas este método, te resultará más fácil recordar los acontecimientos y las historias personales de la gente; además, te ayudará a crear un vínculo positivo con la materia que estás estudiando.
¿No te apetece pasar la noche en vela estudiando? ¿Por qué no juegas a juegos de mesa con tus compañeros por la noche? Podrás jugar a lo que quieras, pero hay una trampa. Cada vez que te toque el turno, tendrás que decir un concepto de tus libros de texto que no se haya mencionado en las rondas anteriores. La presión del juego y de tus compañeros te ayudará a rebuscar en tu memoria, lo que te revelará cuánto sabes ya sobre la materia del examen.
Pero no cualquier película. Si empiezas a encontrar aburrida la asignatura que estás estudiando y te da pereza abrir los libros, prueba a ver una película, un documental o un vídeo sobre el tema. La versión de Hollywood de los personajes históricos y la época que estás estudiando suele ser mucho más fácil de recordar que un largo capítulo de un libro.
Inevitablemente, acabarás mirando el móvil sin parar y enviando mensajes mientras repasa, incluso cuando realmente no deberías. Así que, ¿por qué no sacarle partido? Queda con uno o dos amigos que se estén preparando para el mismo examen que tú. Tendrás que añadir datos de tus libros de texto a todos los mensajes que te intercambies con ellos en los días previos al examen. Este método te obligará a abrir los libros y a buscar nuevos datos; además, te ayudará a «fijarlos» en tu cabeza.
Si te distraes fácilmente mientras repasa, prueba la técnica del Pomodoro: guarda el móvil y la tableta, y trabaja sin parar durante 25 minutos (eso es un «Pomodoro») y luego tómate un descanso de cinco minutos. Cuando hayas hecho cuatro Pomodoros seguidos, tómate un descanso más largo (unos 15 o 20 minutos). Al tomarte descansos regulares, te sentirás menos agobiado por tener que estudiar toda una mañana o toda una tarde, y estarás más motivado para concentrarte de verdad durante cada Pomodoro.
¿Tienes alguna sugerencia para que repasar sea divertido? Ponte en contacto con nuestro equipo a través deFacebooko Twitter@comelivewithus, oemail directamente.