Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
Seguramente te estás dando cuenta de que la vida de estudiante no es precisamente un camino de rosas para tu cuenta bancaria.Sí, cada pocos meses recibes una buena cantidad de dinero, pero con eso tienes que pagar el alojamiento, la comida y (por supuesto) esas salidas nocturnas tan importantes. La mayoría de los estudiantes tienen que buscar algún trabajo a tiempo parcial para poder seguir el ritmo de toda esa vida social, pero de eso se trata la vida universitaria, ¿no?
Por suerte, hay algunos cambios sencillos que puedes hacer para asegurarte de que el dinero que tanto te ha costado ganar lo gastas en las cosas que tegustan, en lugar de solo en las quenecesitas.
1. Cancela esa cuota del gimnasio
Puede que no lo parezca cuando pagas mensualmente, pero las cuotas del gimnasio pueden salir caras, aunque solo sea un contrato para estudiantes de 15 £ al mes: eso son 180 £ al año que podrías gastarte en otras cosas.
Puede que te parezca que esto va a echar por tierra tu propósito de Año Nuevo de ponerte en forma, pero no tiene por qué ser así. Si alguna vez has visto laescena del entrenamiento de «Rocky IV», sabrás que no necesitas equipamiento de alta tecnología para ponerte en forma. Puede que no tengas una montaña nevada que escalar, pero sí tendrás acceso a uno de estosgimnasios al aire libre gratuitosen tu parque más cercano, lo que significa que podrás cumplir tu propósito sin que te cueste nada.
2. Deja de comprarte la comida todos los días
El menú del día es un pilar fundamental de la dieta de los estudiantes: 3 £ por un bocadillo, una bebiday untentempié… casi parece demasiado bueno para ser verdad. Pero si te compras uno de estos cinco días a la semana, te darás cuenta de que te gastas unas 60 £ al mes solo en el almuerzo. No te estamos diciendo que te saltes el almuerzo por completo (eso no sería muy saludable), pero puedes ahorrar bastante preparándote la comida en casa.
Si te pasas por uno de los supermercados más baratos, verás que puedes comprar los ingredientes para preparar un curry o una sopa que te dure toda la semana por más o menos lo mismo que cuesta un menú: ¡que lo disfrutes!
3. Empieza a comprar alimentos que se conserven bien
Si siempre acabas tirando la comida que no has tenido ocasión de comer, elegir con cuidado lo que compras en tu compra semanal podría ahorrarte bastante dinero. Si sustituyes los productos perecederos por otros que se conservan más tiempo, como el arroz blanco y las alubias, desperdiciarás menos comida y, por lo tanto, gastarás menos en total.
4. ¿Con transporte o sin transporte?
Desplazarte de un sitio a otro puede salirte bastante caro, sobre todo si vives en una zona apartada y tienes que conducir o coger taxis (por eso es una buena idea elegir un alojamiento céntrico). Una forma de evitar estos gastos es dejar el coche y usar el transporte público. Verás que ir en autobús o en tren a la uni te sale por una fracción de lo que cuesta mantener un coche. Si eres un viajero avispado, puedes comprar abonos mensuales de transporte público, lo que te ahorrará aún más a largo plazo.
Si el transporte público no te llama la atención, deberías plantearte ir en bici o corriendo a la uni. Así te ahorrarás por completo los gastos de transporte, te mantendrás en forma y, además, tendrás la ventaja añadida de potenciar tu capacidad intelectual.
5. Aprende a regatear
Regatear es un arte en extinción, pero con un poco de práctica podrías acabar ahorrándote algo de dinero. Por lo general, cuando nos dan un precio por algo, simplemente lo aceptamos, pero es posible bajar el precio de cosas cotidianas, incluida tu factura de teléfono.
El truco está en encontrar una oferta mejor del principal competidor de tu operador de telefonía y usarla como baza para que te bajen la cuota mensual; y si no pican, siempre puedes cambiarte al competidor, así que, de una forma u otra, ahorrarás dinero.
6. Déjate la tarjeta bancaria en casa
Esto es algo obvio, pero si te cuesta mucho no gastarte el dinero, deberías dejarte la tarjeta bancaria en casa. El simple hecho de sacar solo lo que necesitas te ayudará a ser más disciplinado con la poca pasta que tienes, así que no empezarás a gastar de más.
Este consejo te vendrá especialmente bien para tu próxima salida nocturna, ya que no siempre es fácil ceñirte al presupuesto cuando puedes pagar las copas con la tarjeta tan fácilmente. Seguro que, al hacerlo unas cuantas veces, te darás cuenta de lo fácil que es ahorrar y, cuando vuelvas a sacar la tarjeta, tendrás más autocontrol.
Unos pequeños cambios pueden suponer un gran ahorro
Hacer pequeños cambios puede ayudarte a reducir los gastos del día a día; puede que no parezca gran cosa, pero cuando los sumas todos, verás que el ahorro puede ser enorme. Si quieres más consejos para sobrevivir a la vida universitaria, échale un vistazo anuestro blog.