Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
No es precisamente lo más emocionante de la vida universitaria, pero limpiar es una de esas tareas inevitables que a algunos estudiantes se les da mejor que a otros, lo que acaba provocando tensiones entre compañeros de piso con ideas muy diferentes sobre la limpieza.
Nuestra reciente encuesta sobre las habilidades básicas para la vida de los estudiantes ha revelado que limpiar es una de las cosas principales que los padres intentan enseñar a sus hijos antes de que se vayan de casa. Sin embargo, también muestra que muchos estudiantes siguen sin tener habilidades básicas como lavar la ropa y ordenar su habitación.
Entonces, ¿qué consejos y técnicas rápidas hay para los estudiantes que quizá sean nuevos en esto de la limpieza? En esta guía, repasaremos lo básico y compartiremos algunos trucos geniales para que puedas limpiar en la mitad de tiempo.
La temida pila de ropa sucia… A todos nos ha pasado. Ese momento en el que te das cuenta de que te has puesto tu última camiseta limpia y ya no puedes seguir ignorando la montaña de ropa que hay en la esquina. Por desgracia, resulta que la cesta de la ropa sucia no se vacía sola por arte de magia.
A pesar de que las normas sociales sobre llevar ropa limpia están muy extendidas,nuestraencuesta reveló que a menos de la mitad de los estudiantes (47 %) se les enseña a lavar su propia ropa antes de irse de casa.
Si te encuentras en esta situación, no te preocupes: hacer la colada es, en realidad, bastante sencillo. La mayoría de los alojamientos para estudiantes, como nuestros Yugo , cuentan con lavanderías en el propio edificio con información detallada sobre cómo usar las lavadoras.
Antes de poner la lavadora, asegúrate de separar la ropa oscura de la blanca —una habilidad que solo al 37 % de los estudiantes se les enseña antes de llegar a la universidad — para evitar que los colores destiñan, y ten cuidado con las prendas delicadas, como las medias o los bordados, que quizá haya que lavar en ciclos separados.
Te resultará mucho más fácil si haces la colada fuera de las horas punta, cuando hay mucha demanda de lavadoras. Así que, ya sea a primera hora de la mañana, entre clases o a última hora de la noche, intenta encontrar un hueco en tu agenda en el que haya poca gente.
Si sabes cómo quitar manchas, considérate todo un experto:solo el 18 % de los padres de nuestra encuesta enseñó esta habilidad a sus hijos adolescentes. Si se te derrama algo, lo mejor que puedes hacer es buscar en Google o TikTok el remedio casero adecuado según el tipo de mancha que tengas. Y recuerda: la regla número uno para quitar manchas es actuar rápido.
Ah, la cocina de los estudiantes: un lugar donde se ponen a prueba las amistades y abundan las notas pasivo-agresivas. La dinámica de cuidar un espacio común puede ser todo un reto, sobre todo cuando los estándares de limpieza varían.
Por eso, uno de nuestros mejores consejos es establecer un turno para una limpieza a fondo que vaya más allá de simplemente mantener las encimeras ordenadas. Tanto si decides limpiar a fondo la cocina cada semana como cada quince días, ya sea por tu cuenta o en grupo, un turno ayuda a repartir la carga de trabajo y hace que todos se responsabilicen.
Aunque cualquiera puede limpiar una superficie, uno de los aspectos más complicados de la limpieza de la cocina es dejar los electrodomésticos como nuevos; por ejemplo, nuestra encuesta reveló que solo el 16 % de los estudiantes aprende a limpiar un horno antes de irse de casa a la universidad.
Por suerte, las redes sociales están repletas de trucos geniales para dejar tus electrodomésticos como nuevos. Aquí tienes algunos de nuestros favoritos, que utilizan artículos domésticos de uso diario:
Solo te queda la nevera, con la que te resultará muy fácil: basta con darle un repaso rápido y tirar la comida caducada al final de cada semana. También te recomendamos que le des una limpieza a fondo al menos una vez cada pocos meses.
Otro foco de conflictos entre compañeros de piso: el baño de los estudiantes, donde el pelo se acumula misteriosamente y los productos de ducha se multiplican. Solo al 41 % de los estudiantes se les enseña cómo limpiar bien un baño antes de llegar a la universidad, ¡así que sin duda hay margen de mejora en este aspecto!
Si no tienes la suerte de tener un baño privado, probablemente querrás ampliar tu plan de limpieza para incluir el cuarto de baño. Hacerte con una cesta para la ducha también te ayudará a mantener tus artículos de aseo separados, a la vez que te ahorrará tiempo a la hora de limpiar, ya que te permitirá retirar las cosas rápidamente.
En lo que respecta al baño, el secreto está en limpiar poco pero a menudo. Intenta al menos una rutina semanal que incluya fregar la taza del inodoro, limpiar las superficies, limpiar el espejo y fregar el suelo, para ahorrarte el estrés de tener que hacer una limpieza a fondo.
A veces puede que tengas que ponerte un poco más manos a la obra, como si alguna vez te encuentras con un desagüe atascado – una situación que solo al 12 % de los estudiantes se les enseña a resolver. Un truco muy común para esto es echar bicarbonato sódico y vinagre por el desagüe, dejarlo actuar durante 15 minutos y luego verter agua hirviendo para desatascarlo.
Un consejo importante: Si alguna vez te encuentras en una situación en la que necesites ayuda de un experto para cualquier problema de fontanería, avisa siempre al propietario o al equipo de mantenimiento para que te echen una mano. Los profesionales, como los fontaneros, están bien formados y ¡nunca deberías intentar hacer su trabajo por ellos!
Nuestro último consejo de limpieza para los estudiantes es que mantengáis el baño bien ventilado —sobre todo durante y después de la ducha— abriendo la ventana y encendiendo el extractor. Así os aseguraréis de que vuestro espacio no tenga moho.
Ningún estudiante quiere perder su valioso tiempo quitando el polvo de los muebles o desengrasando la placa de cocina, pero hay que limpiar un poco para mantener un espacio en el que de verdad puedas relajarte.
Si acordas con tus compañeros de piso cómo os vais a turnar para limpiar, ya sea de boca o con un calendario específico, podrás evitar esas conversaciones incómodas que pueden amargar rápidamente tu experiencia universitaria. Plus, ¡estarás listo para sentirte orgulloso de tu propio espacio cuando te gradúes!