Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
Estudiar en Melbourne tiene sus ventajas, eso está claro. ¿Comida y café de lo más buenísimos? Sí. ¿Tiendas de segunda mano a montones? Sí. ¿Más bares y pubs de los que probablemente podrías llegar a visitar? Reto aceptado.
Pero, aunque haya tanto que ver y hacer a un paso de tualojamiento de estudiante en Melbourne, a veces simplemente apetece salir de la ciudad para cambiar de aires. Un poco de aire fresco, un descanso de la pantalla del ordenador y un buen descanso antes de volver a la rutina diaria.
Claro, la vida de estudiante puede ser una locura de ajetreo. Entre clases, evaluaciones, repaso, exámenes, el trabajo a tiempo parcial y mantener una vida social, puede parecer una locura dejarlo todo para irte de vacaciones… ¡sobre todo con un presupuesto de estudiante (o la falta del mismo)!
Por suerte para ti, Melbourne está en un lugar ideal para hacer escapadas rápidas. Hay tramos de costa increíbles, paisajes rurales pintorescos y cordilleras a solo una o dos horas en coche, lo cual es muy fácil de encajar en un día libre o un fin de semana cuando necesites un respiro.
¡Échale un vistazo, mira qué te llama la atención y sal a explorar!
Por suerte para ti, Melbourne está en un lugar ideal para hacer escapadas rápidas. Hay tramos de costa increíbles, paisajes rurales pintorescos y cordilleras a solo una o dos horas en coche, lo cual es muy fácil de encajar en un día libre o un fin de semana cuando necesites un respiro.
¡Échale un vistazo, mira qué te llama la atención y sal a explorar!
A menos de una hora en coche del centro de la ciudad, el valle del Yarra es una excursión de un día imprescindible desde Melbourne (¡y quizá te convenga contar con un conductor designado para esta!). Imagínate colinas onduladas cubiertas de viñedos, prados con vacas, comida sana y un encanto rústico. Para los amantes del vino, el atractivo es obvio: hay docenas de bodegas increíbles y de renombre mundial que descubrir, ¡y en realidad no es tan caro como podrías pensar! E incluso si no te gusta mucho el vino, la región es tan bonita que sin duda merece la pena visitarla.
Domaine Chandonofrece visitas guiadas gratis. Sí, gratis. Aunque ten en cuenta que eso es solo para ver la finca y aprender sobre el proceso de elaboración del vino; tendrás que pagar si quieres probar alguno de sus deliciosos espumosos. Hay una opción de cata rápida por 12 $ por persona, o una selección de espumosos por 20 $ por persona. (¡Eso es solo un poco más que lo que cuesta una bolsa de vino, tacaño!).
La finca TarraWarrano puede faltar en tu lista de lugares que visitar en Yarra. Cuenta con su propia galería de arte y restaurante en el recinto, ofrece una cata de vinos por 5 dólares y las vistas desde la bodega, situada en lo alto de la colina, ¡son sencillamente impresionantes! Por otra parte,Yering Stationes una de las favoritas de los locales y ofrece catas de vino gratuitas para grupos de menos de 10 personas.
Asegúrate de comer bien al mediodía (¡sobre todo si vas a pasar un día de copas!) —«Innocent Bystander»es el sitio ideal para una pizza al horno de leña,«Gladysdale Bakehouse»es perfecto para pasar por allí a tomar un brunch y comprar dulces a buen precio, y«Yarra Valley Dairy» es una parada obligada para cualquier amante del queso.
Si tienes tiempo, quizá te apetezca pasarte por el Healesville Sanctuary para conocer a algunos animales salvajes australianos, desde koalas hasta canguros, pasando por ornitorrincos y wombats. ¡Una excursión perfecta para cualquier estudiante internacional que esté estudiando en Melbourne!
Si quieres pasar un día estupendo junto al mar, acércate a la península de Mornington. A menos de una hora en coche de Melbourne, es una región preciosa con playas con brisa, pueblecitos costeros y bodegas boutique locales. El estilo de vida de la península es muy relajado, y la mejor forma de visitarla es tomarte tu tiempo para dar una vuelta por las galerías, los spas, las cafeterías y los restaurantes de la zona.
Arthur’s Seat es el mirador más alto y merece la pena subir los 304 m para ver cómo se extienden las penínsulas de Mornington y Bellarine, con Melbourne a lo lejos. Sorrento y Portsea son quizás las localidades más conocidas y merecen una visita, sobre todo si te apetece pasar un rato en la playa. ¡No te pierdas la tarta de vainilla deJust Fine Foodsi vas a Sorrento!
Si te gusta el vino, esta es la tierra del Chardonnay y el Pinot Noir: échale un vistazo aTen Minutes by TractoryMontalto, que además cuentan con restaurantes increíbles junto a sus bodegas.The Boyz 4 BreakieyLilo Cafetambién son opciones geniales para desayunar y comer sin que te salga demasiado caro.
Si te gusta la vida de lujo y te apasiona el golf, hay un montón de campos diferentes entre los que elegir. Si no, las Peninsula Hot Springs cuestan 35 dólares la entrada para estudiantes fuera de temporada alta e incluyen sauna, hammam, terapia de chorros de agua a presión y piscinas de agua fría. Es súper relajante —¡perfecto para tu época de exámenes!— y todo ello en un precioso entorno natural.
Si sigues siendo un niño de corazón y te encantan las actividades (es decir… básicamente todos nosotros), una opción divertida es el Enchanted Adventure Garden. La entrada cuesta 30 dólares por adulto, y puedes correr por laberintos (incluido uno espeluznante en 3D), probar los toboganes de tubos, hacer un recorrido por las copas de los árboles y un montón de actividades más. También puedes pagar un poco más para lanzarte por una tirolina gigante o hacer un circuito de cuerdas en altura.
Si tienes tiempo, siempre puedes coger el transbordador para coches que sale de Sorrento (el trayecto dura 40 minutos) y pasar una o dos horas explorando Queenscliff. Es una pequeña y preciosa localidad costera con mucha historia, y hay un bonito tren histórico y museos antiguos para entretenerte.
PINGÜINOS. Eso es todo.
No, pero en serio, Phillip Island es una excursión de un día genial si te apetece hacer cosas divertidas y te encantan los animales. Para llegar allí, tendrás que conducir hasta San Remo, un pueblecito pesquero muy bonito a unas dos horas al sur de Melbourne. ¡Te recomendamos que llegues antes de las 12 del mediodía para que te dé tiempo a ver la alimentación diaria de los pelícanos y las rayas!
Desde allí cruzarás el puente en coche hacia Phillip Island, y hay un montón de cosas que hacer antes de que se ponga el sol. El cabo Woolamai es una playa muy popular para practicar surf y hay cuatro rutas de senderismo costeras entre las que puedes elegir, una de las cuales te ofrece unas vistas espectaculares de los Pinnacles. Pasea por el paseo marítimo de The Nobbies, desde donde podrás ver un géiser marino natural, aves marinas anidando y contemplar Seal Rocks, donde vive la mayor colonia de focas de pelaje de Australia.
Cowes es el centro neurálgico de Phillip Island, donde puedes parar a comer algo. Prueba Harry’s en la Esplanade,el Cheeky Goose CafeoThe Fat Seagull. Hay un montón de rutas en bici por toda la isla y puedes montar en kart o ver carreras de coches en el Circuito del Gran Premio, o también puedes ir al Centro de Conservación del Koala para ver a los pequeños y peludos ositos de los árboles de Australia.
Si te gustan los dulces, pásate por lafábrica de chocolate Pannys Phillip Island, donde podrás disfrutar de actividades divertidas y, por supuesto, comprar chocolate para esos antojos que te entran mientras estudias por la noche. También hay un parque temático galardonado llamadoMaze’N Things, dedicado a los rompecabezas, los laberintos y la magia. La entrada a las atracciones principales para estudiantes cuesta 30,60 dólares, o también puedes jugar una partida de maxi minigolf por 14 dólares o incluso probar suerte en el circuito de cuerdas por 20 dólares.
Sea como sea, hay un montón de cosas con las que mantenerte ocupado hasta el atardecer y la atracción principal: dirígete a Penguin Parade y siéntate a ver cómo cientos de pingüinos pequeños salen del mar y se dirigen contoneándose por la playa hacia sus madrigueras en las dunas de arena. Es absolutamente adorable. La entrada general para la visita autoguiada cuesta 26,20 $ y se puede reservar por internet.
Aunque lo mejor es recorrer la Great Ocean Road durante unos días, en realidad puedes visitar los lugares más famosos sin problemas en un solo día. ¡Es una opción genial para tachar de tu lista de cosas que hacer en Australia!
La primera parada, a unos 90 minutos de Melbourne, es Torquay; cuna de Rip Curl y Quiksilver, sede de la mundialmente famosa Bells Beach y, posiblemente, la meca del surf en Australia. Si eres un surfista empedernido, no te olvides de llevarte la tabla; y si tienes curiosidad por probar este deporte, planifícalo con antelación y reserva una clase de surf a primera hora de la mañana.
A continuación, conduce otros 45 minutos pasando por los encantadores pueblos de Anglesea y Aireys Inlet hasta llegar a Lorne, que es un sitio genial para parar a comer.Kafe Kaoses muy monito yThe Bottle of Milkes sinónimo de hamburguesas. Ambos están en la calle principal; si no, el emblemáticoSwing Bridge Cafetambién puede ser una buena opción. Si tienes tiempo, puedes hacer un pequeño desvío de 15 minutos para ver las cataratas de Erskine, que son realmente frondosas y bonitas, y no te pierdas Qdos Arts si te gusta el arte.
Sigue hacia Apollo Bay. Si vas con tiempo y te apetece desviarte para ver el faro de Cape Otway, adelante. Si no, sigue la ruta y continúa hasta los Doce Apóstoles, lo más destacado de la Great Ocean Road. Hay un estupendo paseo con miradores que recorre la parte superior de los acantilados y desde donde tendrás las mejores vistas de las formaciones rocosas. Si te apetece, también puedes bajar por las escaleras Gibson Steps y dar un paseo por la playa que hay junto a ellas.
¡No te pierdas el desfiladero de Loch Ard antes de volver a Melbourne! Merece la pena visitarlo y está a solo cinco minutos en coche al sur de los Apóstoles. O, si te lo estás pasando genial y aún no te apetece volver a casa, busca un Airbnb barato (o monta tu tienda de campaña si vas preparado) y sigue por la Great Ocean Road a la mañana siguiente.
A una hora del centro de Melbourne, las cordilleras de Dandenong son una vasta extensión de montañas, bosques, cascadas, jardines y pueblos con mucho encanto. Si lo que buscas es escapar de la gran ciudad, una excursión de un día por aquí te permitirá disfrutar de la naturaleza en un santiamén y, quizás lo más importante, darte un buen atracón de scones.
En los Dandenongs, los jardines cambian según la estación, así que es genial planificar tu excursión de un día en consecuencia para disfrutar de las vistas más espectaculares. Un buen punto de partida en primavera son losJardines Nacionales de Rododendros, donde podrás ver azaleas, cerezos, rododendros, narcisos y otras flores en flor. En verano,los Jardines George Tindaleson el lugar ideal, ylos Jardines Alfred Nicholasson tu mejor opción para el otoño, con sus intensos tonos terrosos.
Pues bien, si te apetece dar un paseo por bosques llenos de helechos, serbales, cacatúas y cucaburras (o si últimamente has estado descuidando tu abono al gimnasio), dirígete alGrants Picnic Ground, en Kallista, para empezar la ruta de 6,6 km por el bosque de Sherbrooke. No, no es el de Robin Hood. Ese es el bosque de Sherwood.
No te olvides de pasar también por Belgrave y visitar el tren de vapor centenario que hay allí, al que cariñosamente llaman «Puffing Billy». Puedes reservar las entradas con antelación si quieres dar un paseo (46,50 dólares para estudiantes) y parar en Emerald Lake para hacer un pícnic, o quedarte a bordo para disfrutar de los preciosos paisajes hasta llegar a Gembrook.
Merece la pena dar una vuelta hasta el monte Dandenong, ya que ofrece unas vistas impresionantes de Melbourne.El William Ricketts Sanctuaryes un sitio perfecto para tomarte un té, leer un libro o simplemente relajarte, ySkyHigh Mt Dandenonges un sitio genial para comer algo si llegas con hambre.
Por lo demás, una de las cosas más chulas que puedes hacer en los Dandenongs es pasarte por los pequeños restaurantes locales de los pueblos y probar unos scones de la zona y el té de Devonshire. Puede que te parezca demasiado pintoresco, pero, sinceramente, es lo mejor. Échale un vistazoal Watsons Creek Antique Cafe,al Kalorama Kitcheno al famosoMiss Marples Tea Room.
Pues ahí lo tienes. Cinco escapadas cortas a las que es muy fácil llegar desde Melbourne y para las que merece la pena sacar un rato de tu horario de estudiante.
Sabemos que pasarte el día viendo series en Netflix y pedir comida por UberEats es lo más, ¡pero tienes que admitir que pasarlo en grande en la región vinícola con una buena copa de tinto, comer scones recién hechos en un jardín exuberante y coger olas en algunas de las playas más emblemáticas de Australia también suena de lo más bien!
Así que anima a tus amigos más perezosos, reserva un día para ello y sal a explorar. O si estás de vacaciones semestrales y tienes más tiempo libre, ¡quizá podrías planear un viaje más largo por la costa o al Outback!