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Cómo afrontar la transición de la vida en el instituto a la universidad


Pasar de los A-levels a una carrera universitaria puede ser toda una experiencia. No solo te enfrentas a un grupo de gente totalmente nuevo, sino que tu horario y tu carga de trabajo también son completamente diferentes. Una vez que pasa la novedad, puede resultar un poco abrumador darte cuenta de que vas a pasar los próximos años en un entorno totalmente nuevo. Pero no te preocupes, tenemos algunos consejos útiles para que la transición sea lo más fluida y sin estrés posible.


Gestionar los cambios


Es bueno que sepas cuáles serán las diferencias más importantes. Para empezar, se espera que estudies por tu cuenta mucho más. Esto variará según tu carrera y tu universidad, pero tu horario diario no suele estar tan estructurado como cuando estabas en el instituto o en bachillerato, así que tendrás que gestionar tu tiempo de forma eficaz. 

En cuanto a la carga de trabajo, te vas a encontrar con un ritmo más rápido y un nivel de profundidad mayor de lo que estás acostumbrado. Te conviene dedicar un rato cada día, más o menos, a repasar los apuntes que has tomado en clase o los que te ha dado tu tutor. Así mantendrás los conceptos frescos en la memoria y no tendrás que empollar al final del curso. 

Una de las principales diferencias será la gente que te rodee. Probablemente estarás rodeado de gente de un nivel similar al tuyo, así que puede que ya no seas el primero de la clase, o que veas que algunos de tus compañeros estudian mucho más o mucho menos que tú. Recuerda que esto no es una competición. Trabaja a tu propio ritmo y asegúrate de alcanzar los objetivos que te has marcado tú mismo, no los de los demás. En la universidad, todos trabajamos por un objetivo común, pero cada uno sigue su propio camino para llegar hasta allí. 

Cómo afrontar las situaciones


No deberíamos subestimar el poder de los mecanismos de afrontamiento. Cada uno tiene sus propios métodos, pero está ampliamente aceptado que hacer ejercicio, comer sano y tomarte descansos regulares son muy beneficiosos a la hora de mantener la calma y la confianza en tus estudios. 

Se ha demostrado que el ejercicio mejora el estado de ánimo y la concentración, así que encontrar un deporte que te guste es una idea genial. Echa un vistazo a lo que ofrecen en las ferias para nuevos estudiantes y mantén la mente abierta. Si siempre te ha apetecido probar el remo, ¿por qué no lo intentas?

Comer sano puede resultar complicado con todos los descuentos para estudiantes que hay, pero reserva esos caprichos para ocasiones especiales y te sentirás mucho mejor. Asegúrate de que tus comidas habituales estén llenas de proteínas saludables y verduras para mantenerte en buena forma física. 

Y no te olvides de tomarte un descanso cada vez que notes que te estás quedando sin fuerzas. Tanto si estás estudiando a toda prisa para los exámenes como si estás en plena semana de clases, tomarte un momento para relajarte puede despejarte la mente y mantenerla en plena forma. Puede ser meditar, dar un paseo por el parque o simplemente llamar por teléfono a tu familia: lo que sea que te ayude a desconectar.

Un día a la vez


La universidad te va a poner en situaciones nuevas e inesperadas, desde hacer vida social hasta gestionar tus estudios, pero intenta tomártelo todo con calma. Los consejos de arriba te ayudarán a no agobiarte, para que puedas dedicar tu tiempo y energía a hacer que tus años universitarios sean lo más divertidos y agradables posible. 


La elección de tu alojamiento también puede influir mucho en lo agradable que sea tu experiencia universitaria. Nos enorgullecemos de ofrecerte los más altos niveles de servicio, seguridad y atención al detalle en ciudades de todo el Reino Unido más allá, desde Londres y Birmingham hasta Edimburgo y otras muchas. Echa un vistazo a nuestra oferta de alojamientos para estudiantes.