Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
Si llevas ya un tiempo siendo estudiante, seguro que sabes que puedes recortar un poco en tus gastos. Hacer algunos sacrificios forma parte de la vida de estudiante: no, no necesitas esas zapatillas nuevas, y sí, si te saltas esa salida nocturna ahorrarás un poco de dinero. Lo único que sí tienes que comprar es comida. Todos tenemos que comer; es inevitable.
Pero eso no significa que tengas que hacer la compra semanal como uno de esos adultos de verdad con ingresos disponibles, así que hemos recopilado cinco consejos para hacer la compra sin salirte del presupuesto.
Todos los grandes supermercados ofrecen su propia versión de las marcas que te encantan a una fracción del precio. Por ejemplo, la marca líder de alubias en salsa te costaría algo así como 1,04 €, mientras que su marca propia solo te costaría, digamos, 0,32 €; eso es menos de la mitad del precio (así que podrías reducir a la mitad el gasto en la compra si evitas las grandes marcas).
Si estás pensando «ni de coña voy a comprar productos de marca blanca, son horribles», te vamos a contar un secretito: son prácticamente iguales. De hecho, muchos productos de marca blanca los fabrican las mismas empresas que hacen tu marca favorita, solo que los envasan de otra forma.
Si preparas una cantidad enorme de comida solo para acabar tirando a la basura lo que no te comes, probablemente acabarás gastando más en la compra semanal. Tampoco tienes por qué limitarte a comerlo al día siguiente para almorzar, porque hay formas ingeniosas de darle un toque especial a una comida: añade ingredientes extra, echa unas hierbas y especias, o convierte las sobras en algo totalmente diferente (por ejemplo, el puré de patatas y las verduras al vapor se pueden convertir en una sopa cremosa).
Esto es mucho más fácil si cocinas desde cero, y tener muchos ingredientes frescos a mano te ayudará a convertir la cena de ayer en el almuerzo de hoy. Por no hablar de que te ahorrarás un montón de dinero preparándolo todo tú mismo; por ejemplo, por muy fácil que sea un paquete de pasta ya preparada, tienes que pagar por esa comodidad.
En realidad, esto es de sentido común: ir a comprar con hambre hace que sea más probable que compres más comida de la que comprarías si ya hubieras comido. Los grandes supermercados usan un montón de trucos para que compres más (poner los huevos en sitios raros es una forma de hacer que pases más tiempo dando vueltas por la tienda), así que pasar por delante de aperitivos deliciosos cuando tienes hambre aumenta las posibilidades de que acabes comprándolos.
Lo que quizá no sepas es que hay estudios que indican que el hambre te hace querer comprar tanto cosas que no se pueden comer como cosas que sí se pueden comer. El hambre te da ganas de comprar algo y, como eso no tiene por qué ser necesariamente comida, puede que acabes mirando dentro de tu bolsa de la compra y preguntándote: «¿En qué estaba pensando?».
Cuando piensas en hacer la compra, probablemente solo te vienen a la cabeza las grandes cadenas de supermercados, pero no tienes por qué limitarte a ellas. Aldi y Lidl ofrecen una alternativa más barata que Tesco y otros similares, y estos supermercados tampoco sacrifican necesariamente la calidad por el precio. Seguramente habrás oído que Aldi va a sacar al mercado una botella de tres litros de prosecco por menos de 70 €; eso equivale a seis botellas, así que quizá no tengas que renunciar a esa salida nocturna después de todo.
Te recomendamos que compres un pollo entero por solo 3,99 €, con el que podrás preparar cinco platos diferentes a lo largo de la semana, como tacos, risotto y sopa.
Otro de los trucos engañosos de los supermercados es hacer ver que te están ofreciendo una buena oferta, cuando en realidad no te estás ahorrando casi nada. Lo mejor es que te armes con la calculadora de tu móvil mientras haces la compra, para que puedas calcular qué ofertas realmente merecen la pena.
Al final de cada día, los supermercados se apresuran a sacar beneficios de última hora, bajando los precios de los productos con menos días de caducidad, para que los cazadores de gangas como tú podáis haceros con ellos a precios rebajados. Y no solo van a la sección de rebajas los productos que se acercan a su fecha de caducidad, sino que también se incluyen los que tienen el envase dañado, así que podrías encontrarte con una ganga de lo más apetecible.
Gestionar tu dinero como estudiante puede ser complicado, y te darás cuenta de que tienes que hacer algunos sacrificios para salir adelante. A algunos estudiantes les puede llevar los tres años completos dominar los trucos que te ayudan a llevar bien tus finanzas, así que hemos pensado en recopilar algunos consejos para que empieces con buen pie. Echa un vistazo a nuestra sección de blog para descubrir más formas de sobrevivir como estudiante.