Cómo prepararte para la vida después de la universidad 💡
Te pones a estudiar y, antes de que te des cuenta, son las 2 de la madrugada y te has perdido en un laberinto de vídeos de YouTube. ¿Te suena? Todos los estudiantes saben que mantener la concentración puede ser complicado, lo que a menudo te lleva a pasar horas en el escritorio con la sensación de que no has sacado mucho provecho de ello.
No hay una solución rápida para evitar la procrastinación y mantener la concentración, pero sí hay cambios que puedes hacer para mejorar tu concentración y, así, terminar tus estudios más rápido.
Elimina las distracciones
Necesitas el entorno adecuado para concentrarte bien. ¿Te has fijado alguna vez en que eres mucho más productivo trabajando en la biblioteca que estudiando en casa? Eso es porque en la biblioteca no tienes las mismas distracciones que tendrías en la comodidad de tu propia habitación. Desde compañeros de piso traviesos hasta dispositivos electrónicos, hay un montón de cosas que pueden interrumpir tu sesión de estudio.
Empieza por identificar cuáles son las distracciones más molestas y, a continuación, intenta eliminarlas una a una. Si eres de los que miran el móvil cada cinco minutos (sobre todo cuando está en silencio), apágalo hasta que termines y plantéate estudiar fuera de casa, en algún sitio donde sepas que no te van a molestar.
Crea una lista de reproducción para estudiar
Entra en cualquier sala de estudio de la universidad y verás que la mayoría de la gente lleva auriculares. Las investigaciones han demostrado que escuchar música clásica puede ayudar a mejorar la atención y la memoria mientras estudias, lo que da lugar al «efecto Mozart»: una mejora a corto plazo en el rendimiento de ciertas tareas mentales. Si Mozart no es tu primera opción para estudiar, cualquier tipo de música clásica te ayudará a concentrarte, ya que no tiene letra que te distraiga.
En plataformas como Spotify hay un montón de listas de reproducción para estudiar y música clásica, lo que te permite probar diferentes opciones hasta que encuentres la que mejor te vaya. Sin embargo, si te cuesta concentrarte con música, prueba a escuchar sonidos ambientales: te ayudarán a bloquear las distracciones externas sin que te distraigan mientras estudias.
Bloquea tu navegador
Aplicaciones como StayFocused y ColdTurkey te permiten bloquear ciertas páginas web —como las redes sociales— para que puedas seguir accediendo a los recursos que necesitas sin poder entrar en las páginas que te distraen. Si no te atreves a dejarlo de golpe, puedes empezar por fijarte un límite de tiempo para las redes sociales o cualquier otra página que normalmente te distraiga del estudio.
Haz una lista de tareas pendientes
A veces, cuando te pones a trabajar, te puedes sentir abrumado por todo lo que tienes que hacer. Al fin y al cabo, repasar es una tarea constante y siempre hay plazos que cumplir. Una lista de tareas te puede ayudar a priorizarlas y a llevar un control de todo lo que aún te queda por hacer.
Es fácil preocuparse por las tareas que te quedan por hacer, pero si usas una lista, puedes dejar de pensar en todo lo que tienes que hacer y centrarte, en cambio, en hacerlo de verdad.
Date un capricho
A menudo, empiezas a perder la concentración cuando llevas demasiado tiempo estudiando o no tienes ningún incentivo para terminar una tarea concreta. Para evitarlo, divide tu trabajo en tareas concretas y fíjate una recompensa por completar cada una de ellas. Así, cuando tu atención empiece a distraerse, podrás usar la recompensa como incentivo para terminar tu trabajo en lugar de dejarlo para otro día.
No hagas varias cosas a la vez
En lugar de intentar hacerlo todo a la vez, céntrate en hacer bien una cosa cada vez. La multitarea dispersa tu atención en diferentes direcciones y, al final, ninguna de las tareas recibirá toda tu atención. Según un estudio de 2009 de la Universidad de Stanford, los estudiantes que se definían como «multitarea digital» obtuvieron malos resultados en pruebas que analizaban la capacidad de atención, la capacidad de memoria y la habilidad para pasar de una tarea a otra.
Para combatir la tentación de hacer varias cosas a la vez, prueba a organizar tus sesiones de estudio en función de tareas concretas —con el objetivo de que cada una sirva para completar una tarea específica— en lugar de hacer una sesión larga en la que intentes terminar todo lo que tienes en tu lista de tareas pendientes.
Sigue la regla de «5 más»
Cuando notes que estás perdiendo la concentración, es fácil frustrarse y querer dejarlo todo, pero prueba esta técnica antes de tirar la toalla con el repaso o el trabajo.
Cuando empieces a aburrirte o a perder la concentración, repítete a ti mismo que vas a estudiar cinco minutos más y luego te tomarás un descanso; cuando se acabe ese tiempo, intenta aguantar otros cinco minutos, y así sucesivamente. Mantener la concentración durante cinco minutos parece mucho más factible que convencerte a ti mismo de que tienes que estar concentrado hasta que termines todo el trabajo.
A veces puede resultar difícil concentrarte en los estudios cuando tienes otras cosas en la cabeza. Ya sea para lidiar con la nostalgia o para encontrar consejos sobre cómo organizarte en la universidad, nuestro blog está repleto de recursos que te ayudarán a sacar el máximo partido a tu etapa como estudiante.